miércoles, 10 de febrero de 2016

Fase de análisis educativo

La fase de análisis  es la base para en el diseño instruccional de un ambiente de aprendizaje. En esta etapa es importante reconocer el contexto educativo, identificar las necesidades educativas autenticas, establecer el perfil de los estudiantes y el de la persona que acompañará el proceso de aprendizaje, así como identificar los contenidos a desarrollar. La información que se recopile es fundamental para el establecimiento de los objetivos de aprendizaje y el diseño la estrategia pedagógica a implementar.

Para iniciar la fase de análisis, se propondrá un plan de recolección de información para un curso sobre el desarrollo de habilidades en lectoescritura dirigido a estudiantes de primaria. En este plan se deberá establecer que información se necesita, el propósito,  las fuentes y los instrumentos que se utilizarán para obtener la información necesaria para iniciar el diseño del ambiente de aprendizaje.

“… un buen lector no es aquel que asimila mucha información, sino el que logra, además de comprender, extraer conclusiones y avanzar hacia la toma de posición frente a la información” (Ministerio de Educación Nacional de Colombia, s. f.)

La escritura y la lectura son procesos dinámicos y constructivos (Goodman, 1990) cuyo sentido esta dado por la realidad en la que se planteen los escenarios de aprendizaje y que pueden ser amenazados por los ambientes artificiales cuyo objetivo esta orientado en la mecanización de un proceso y no en el desarrollo de habilidades,  es aquí cuando el planteamiento de Jonassen y Rohrer-Murphy (1999) cobran una gran importancia al proponer la actividad práctica y con sentido como el foco de un ambiente de aprendizaje.
Para poder establecer  los elementos pedagógicos y tecnológicos que permitan atender esta necesidad educativa, se propone enfocarse en: 
  • ·      comprender el contexto institucional , político y normativo;
  • ·      establecer necesidades, intereses y preferencias de los estudiantes;
  • ·      establecer metas de aprendizaje;
  • ·      identificar y delimitar que aprenderán los estudiantes.

 Para recopilar esta información se pueden incluir técnicas de recolección de información tales como entrevistas, encuestas, grupos focales, análisis de información a partir de categorización y análisis documental.

Uno de los objetivos del Plan Decenal de Educación (2006-2016) («Ministerio de Educación Nacional de Colombia», s. f.) habla sobre “fomentar y garantizar el acceso, la construcción y el ejercicio de la cultura escrita como condición para el desarrollo humano, la participación social y ciudadana y el manejo de los elementos tecnológicos que ofrece el entorno”, dentro de este marco las instituciones educativas deben garantizar espacios para el diseño y desarrollo de diferentes estrategias de aprendizaje para fomentar el desarrollo de habilidades de lectoescritura.

En esta línea el primer paso a realizar es reconocer el contexto de la institución y la política pública referente al tema de desarrollo de habilidades comunicativas en lectoescritura. Esta información se podrá obtener mediante la búsqueda que material relacionado con el tema en portales reconocidos, en documentos institucionales (PEI) y conversaciones con expertos temáticos.    

Una vez hayamos comprendido mejor el contexto institucional, sociocultural, político y normativo, la tarea se centra en reconocer a los estudiantes (fortalezas, necesidades, intereses, motivaciones, etc). Esta información se podrá recopilar mediante el uso de herramientas como la observación, entrevista con expertos temáticos y búsqueda de documentación relacionada. Aquí es indispensable caracterizar también al profesor, establecer las estrategias que usa, cómo se aprende su disciplina, y otros aspectos relevantes en su campo.

Después de tener información del contexto hay que establecer el tipo de evidencias que permitirán dar cuenta del desarrollo de habilidades comunicativas. Nuevamente, esta información surge de conversaciones con profesores o expertos temáticos.

A partir de los resultados obtenidos se podrán especificar la metas y los principios pedagógicos que se desarrollaran a profundidad en la siguiente fase.

Bibliografía

Goodman, K. (1990). El lenguaje integral: un camino fácil para el desarrollo del lenguaje. Revista Lectura y Vida, 11(2).

Jonassen, D. & Rohrer-Murphy, L. (1999). Activity theory as a framework for designing constructivist learning environments, Educational Technology Research and Development, 47(1).

Lectura y escritura con sentido y significado - ..::Ministerio de Educación Nacional de Colombia::.. (s. f.). Recuperado 11 de febrero de 2016, a partir de http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-122251.html

Ministerio de Educación Nacional de Colombia. (s. f.). Recuperado 11 de febrero de 2016, a partir de about:reader?url=http%3A%2F%2Fwww.mineducacion.gov.co%2F1759%2Fw3-article-325387.html


viernes, 29 de enero de 2016


¿Qué aspectos deben considerarse en un proceso de diseño instruccional?

El proceso de enseñanza-aprendizaje es una compleja actividad que vas más allá del comprender cómo se enseña o cómo se desarrolla el aprendizaje de un estudiante (Esteve, p. 2). La necesidad de planear y de dar intencionalidad a estas actividades propicio el estudio de los factores que actúan en el proceso E-A. Es aquí cuando aparece el Diseño Instruccional (DI) como una disciplina que ofreció una proceso para planear usando el logro de objetivos educacionales y facilitando la interacción en el aula (Esteve, p. 2).  

La planeación de los procesos de enseñanza aprendizaje se componen de elementos que le permiten al profesor / facilitador y al estudiante mejorar las condiciones para el logro de los objetivos, mediante el uso planeado de estrategias educativas autenticas y cuyo componente creativo, activo e interactivo ayudan a crear experiencias de aprendizaje satisfactorias.

Dentro del DI pueden identificarse elementos que constituyen la esencia de la metodología y que se orientan el desarrollo de ADDIE. Kruse (2002) establece tres elementos básicos que se deberían considerar: los objetivos de aprendizaje, la metodología y la evaluación.  Estos elementos se analizan en las fases de ADDIE (análisis, diseño, desarrollo, implementación y evaluación) y buscan responder los siguientes interrogantes:

¿A quién va dirigido? ¿Qué aprenderán los estudiantes? ¿Cómo adquieren los estudiantes los conocimientos? ; ¿Cómo se desarrollan las habilidades y actitudes? ¿Cómo se certifica el logro?; ¿Que conocimiento relevante y competencias necesitan para aprender?

A partir de la solución de estas preguntas surgen elementos adicionales que debemos considerar, los actores, los resultados que se desean alcanzar, las estrategias de aprendizaje que se usaran para impartir los contenidos y/o potencializar las competencias.

Los elementos del diseño instruccional están apoyados en las teorías educativas del aprendizaje (Jonassen, 1999), por lo que es importante considerar en el DI (Gustafson, p. 21):

o   Esta centrado en el estudiante
o   Esta orientado por objetivos
o   Se enfoca en el mundo real
o   Se centra en los resultados que se pueden medir de forma fiable y válida
o   Los medios, integrados por los métodos, procedimientos, estrategias e instrumentos para lograr los objetivos propuestos.

El foco del diseño instruccional es el estudiante y el logro de aprendizajes mediante la implementación de estrategias que le ayuden al estudiante en su proceso de aprendizaje.

Bibliografía

Esteve, J. M. Sesión 2 Diseño Instruccional.

Gustafson, K. L., & Branch, R. M. WHAT ls| NSTRUCTlONAL DESIGN?.

Jonassen, D. H., & Rohrer-Murphy, L. (1999). Activity theory as a framework for designing constructivist learning environments. Educational Technology Research and Development, 47(1), 61-79.

martes, 26 de enero de 2016

Reflexionando sobre los retos de la educación


La sociedad del siglo XXI requiere individuos creativos, autónomos, críticos, emprendedores, adaptables a los cambios, que además de ser ciudadanos que responden a las demandas profesionales del mercado, sean personas capaces de desenvolverse en todos los niveles sociales y éticos. Para la educación esto significa un reto importante, en donde la formación ayuda a generar condiciones para el desarrollo de competencias orientadas hacia la potencialización de la creatividad y competencias de nivel superior. Vázquez (2001) plantea que “la educación basada en competencias es una nueva orientación educativa que pretende dar respuestas a la sociedad de la información”.

De acuerdo con el proyecto DeSeCo de la OCDE (2002, p. 8).

“Una competencia es la capacidad para responder a las exigencias individuales o sociales o para realizar una actividad o una tarea [...] Cada competencia reposa sobre una combinación de habilidades prácticas y cognitivas interrelacionadas, conocimientos (incluyendo el conocimiento tácito), motivación, valores, actitudes, emociones y otros elementos sociales y de comportamiento que pueden ser movilizados conjuntamente para actuar de manera eficaz.”

En este sentido la educación es posible desde cualquier estamento de la sociedad, lo que exige una conexión entre la familia, la comunidad, las instituciones educativas y los sectores productivos de la sociedad. La educación no es asunto solo de la escuela o de la universidad, es producto de la cooperación de la sociedad.

Para afrontar las exigencias de la sociedad es importante tener en cuenta que los intereses de los estudiantes han cambiado y los roles, profesor y estudiante, se han ajustado. El estudiante ha pasado a tomar un rol activo en su aprendizaje, construye su aprendizaje de manera activa y experimental. El docente a dejado a un lado la transmisión unidireccional de contenidos y se convirtio en un facilitador del proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto a llevado a que el rol del profesor se reoriente, contemplando el uso pedagógico de los entornos digitales para el desarrollo de funciones cognitivas superiores (Gardner, 1999).

La globalización ha traído consigo nuevas formas de formación, la adaptación ha hecho que las TIC cobren importancia en el diseño de ambientes de aprendizaje y por tanto ha impactado las prácticas educativas. Según Gamez la tecnología no reinventa a la pedagogía, sólo amplía sus posibilidades (2015).

La tecnología ofrece múltiples posibilidades, dentro de estas se destacan:  la cobertura, la colaboración, la flexibilización a nivel de tiempo y espacio para acceder a la información. Las TIC’s son un medio para potenciar los procesos de educación, por lo que hay que tener cuidado y evitar la ansiedad tecnológica, en donde el deseo de probar e incorporar tecnologías de punta pueda llegar a interferir negativamente en el proceso de enseñanza aprendizaje.

La educación enfrenta retos a diferentes niveles de la sociedad: institucional, cultural, político, económico, etc. Ahora, lo importante es establecer métodos y herramientas para responder a la demanda y adaptarse a los cambios de la sociedad del conocimiento. La educación debe movilizarse hacia una educación continua que potencie las funciones cognitivas superiores e impulse las competencias para aprender a lo largo de la vida, para aprender continuamente, y es aquí donde las TIC’s adquieren su valor e importancia en el proceso de educación, puesto que unen al mundo mediante el conocimiento y se convierten en la puerta de acceso a la información.

¿Cómo están enfrentando estos retos las instituciones educativas? ¿Cómo se están formando los ciudadanos del siglo XXI? ¿Cómo ha cambiado el rol de profesor y del estudiante para atender los retos de la educación? ¿Qué oportunidades ofrecen las TIC frente a estos retos? ¿Cómo se articulan la tecnologías y las estrategias pedagógicas para responder a una necesidad educativa autentica?. Estas son algunas de las preguntas que surgen después de terminar este análisis y a las que se buscará dar respuesta a lo largo del curso.

Bibliografía

COMISIÓN EUROPEA (2002): Competencias clave para un aprendizaje a lo largo de la vida. Un marco de referencia europeo. Puesta en práctica del programa de trabajo Educación y Formación 2010. Grupo de trabajo B. Competencias clave. Comisión Europea. Dirección General de Educación y Cultura. Consultado el 1 de mayo del 2006 en: http://www.educastur.princast.es/info/calidad/indicadores/doc/comision_europea.pdf> En: Coll, C. (2007). Las competencias en la educación escolar: algo más que una moda y mucho menos que un remedio. Aula de innovación educativa, 161, 34-39.

Gardner, H. (1999) The disciplined Mind. En: Brunner, J. J., & Tedesco, J. C. (2003). La educación al encuentro de las nuevas tecnologías. Las nuevas tecnologías y el futuro de la educación.

Gamez Socha, O. M., Almenares Moreno, F. T., & Chacón Vargas, M. A. (2015). Competencias docentes para integrar las TIC en las prácticas pedagógicas (Doctoral dissertation).

Vázquez, Y. A. (2001). Educación basada en competencias. Educar: revista de educación/nueva época, 16, 1-29.