La sociedad del siglo XXI requiere individuos
creativos, autónomos, críticos, emprendedores, adaptables a los cambios, que
además de ser ciudadanos que responden a las demandas profesionales del
mercado, sean personas capaces de desenvolverse en todos los niveles sociales y
éticos. Para la educación esto significa un reto importante, en donde la
formación ayuda a generar condiciones para el desarrollo de competencias
orientadas hacia la potencialización de la creatividad y competencias de nivel
superior. Vázquez (2001) plantea que “la
educación basada en competencias es una nueva orientación educativa que
pretende dar respuestas a la sociedad de la información”.
De acuerdo con el proyecto DeSeCo de la OCDE
(2002, p. 8).
“Una competencia es la capacidad para responder a las
exigencias individuales o sociales o para realizar una actividad o una tarea
[...] Cada competencia reposa sobre una combinación de habilidades prácticas y
cognitivas interrelacionadas, conocimientos (incluyendo el conocimiento
tácito), motivación, valores, actitudes, emociones y otros elementos sociales y
de comportamiento que pueden ser movilizados conjuntamente para actuar de
manera eficaz.”
En este sentido la educación es posible desde
cualquier estamento de la sociedad, lo que exige una conexión entre la familia,
la comunidad, las instituciones educativas y los sectores productivos de la
sociedad. La educación no es asunto solo de la escuela o de la universidad, es producto
de la cooperación de la sociedad.
Para afrontar las exigencias de la sociedad
es importante tener en cuenta que los intereses de los estudiantes han cambiado
y los roles, profesor y estudiante, se han ajustado. El estudiante ha pasado a
tomar un rol activo en su aprendizaje, construye su aprendizaje de manera
activa y experimental. El docente a dejado a un lado la transmisión
unidireccional de contenidos y se convirtio en un facilitador del proceso de
enseñanza-aprendizaje. Esto a llevado a que el rol del profesor se reoriente, contemplando
el uso pedagógico de los entornos digitales para el desarrollo de funciones
cognitivas superiores (Gardner, 1999).
La globalización ha traído consigo nuevas
formas de formación, la adaptación ha hecho que las TIC cobren importancia en
el diseño de ambientes de aprendizaje y por tanto ha impactado las prácticas
educativas. Según Gamez la tecnología no
reinventa a la pedagogía, sólo amplía sus posibilidades (2015).
La tecnología ofrece múltiples
posibilidades, dentro de estas se destacan: la cobertura, la colaboración, la flexibilización
a nivel de tiempo y espacio para acceder a la información. Las TIC’s son un
medio para potenciar los procesos de educación, por lo que hay que tener
cuidado y evitar la ansiedad tecnológica, en donde el deseo de probar e
incorporar tecnologías de punta pueda llegar a interferir negativamente en el
proceso de enseñanza aprendizaje.
La educación enfrenta retos a diferentes
niveles de la sociedad: institucional, cultural, político, económico, etc. Ahora,
lo importante es establecer métodos y herramientas para responder a la demanda y
adaptarse a los cambios de la sociedad del conocimiento. La educación debe
movilizarse hacia una educación continua que potencie las funciones cognitivas
superiores e impulse las competencias para aprender a lo largo de la vida, para
aprender continuamente, y es aquí donde las TIC’s adquieren su valor e
importancia en el proceso de educación, puesto que unen al mundo mediante el
conocimiento y se convierten en la puerta de acceso a la información.
¿Cómo están enfrentando estos retos las
instituciones educativas? ¿Cómo se están formando los ciudadanos del siglo XXI?
¿Cómo ha cambiado el rol de profesor y del estudiante para atender los retos de
la educación? ¿Qué oportunidades ofrecen las TIC frente a estos retos? ¿Cómo se
articulan la tecnologías y las estrategias pedagógicas para responder a una
necesidad educativa autentica?. Estas son algunas de las preguntas que surgen después
de terminar este análisis y a las que se buscará dar respuesta a lo largo del
curso.
Bibliografía
COMISIÓN EUROPEA (2002): Competencias clave para
un aprendizaje a lo largo de la vida. Un marco de referencia europeo. Puesta en
práctica del programa de trabajo Educación y Formación 2010. Grupo de trabajo
B. Competencias clave. Comisión Europea. Dirección General de Educación y
Cultura. Consultado el 1 de mayo del 2006 en: http://www.educastur.princast.es/info/calidad/indicadores/doc/comision_europea.pdf>
En: Coll, C. (2007). Las competencias en la educación escolar: algo más que una
moda y mucho menos que un remedio. Aula de innovación educativa, 161, 34-39.
Gardner, H. (1999) The disciplined Mind. En: Brunner,
J. J., & Tedesco, J. C. (2003). La educación al encuentro de las nuevas
tecnologías. Las nuevas tecnologías y el futuro de la educación.
Gamez Socha, O. M., Almenares Moreno, F. T.,
& Chacón Vargas, M. A. (2015). Competencias docentes para integrar las TIC
en las prácticas pedagógicas (Doctoral dissertation).
Vázquez, Y. A. (2001). Educación basada en
competencias. Educar: revista de educación/nueva época, 16, 1-29.
No hay comentarios:
Publicar un comentario